En colaboración con el Ayuntamiento y la Diputación de Huelva, el pasado 30 de Marzo los alumnos de 1º E.S.O. participaron en una Jornada de Reforestación de encinas en Jareta, actividad que enmarcamos dentro de la celebración del Año Internacional de los Bosques y que pretende concienciar de la necesidad de cuidarlos haciendo un uso sostenible de ellos, como se desprende del siguiente artículo que estos alumnos trabajaron previamente.

Más de trece millones de hectáreas de bosques, una superficie equivalente a la cuarta parte de la península ibérica, se pierden cada año a causa de la actividad humana, un proceso que provoca la quinta parte de las emisiones contaminantes de todo el mundo.
Los bosques son una de las principales armas del planeta para luchar contra el cambio climático. Su capacidad para absorber CO2 hace indispensable su conservación, ya que la deforestación es la causante del 20 % de los gases de efecto invernadero. Sin embargo, los bosques se ven constantemente amenazados. Las causas que señalan los expertos son todas provocadas por los seres humanos: la sobreexplotación y la tala ilegal, la conversión a tierras agrícolas y ganaderas, la recolección insostenible de la madera, la gestión inadecuada de la tierra, la creación de asentamientos humanos, las explotaciones mineras y petrolíferas, la construcción de embalses y carreteras, las especies invasoras, los incendios forestales, los cultivos para agrocombustibles, la fragmentación de los ecosistemas o la contaminación atmosférica. En este sentido, la FAO (Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) calcula que cada año se pierden 13 millones de hectáreas de bosque, principalmente en la zona del Amazonas y en el Sudeste asiático.
Estos bosques, todavía cubren más del 30% de todas las tierras del mundo, contienen el 90% de la biodiversidad terrestre conocida y aproximadamente el 60% de toda el agua del planeta proviene de áreas boscosas. Calculándose que más de 1.600 millones de personas en los países más pobres del mundo sobreviven por los alimentos, los materiales, el agua o las medicinas que consiguen gracias a ellos. Algunos son pueblos indígenas únicos en peligro de desaparición.
La trascendencia de las superficies boscosas resulta notoria, pero parece no resultar suficiente para que el ser humano adopte un cambio de conducta y acabe con las prácticas que ponen en peligro la subsistencia de las áreas boscosas.
Ante esta tendencia alarmante, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha resuelto la declaración de 2011 como Año Internacional de los Bosques con la intención de promover la conservación de los recursos forestales. Es esta la segunda declaración en este sentido, puesto que 1985 también fue declarado como Año de los Bosques.
Por su parte, los bosques primarios, que cubren el 10% de la superficie de la Tierra, no son ajenos a las actividades agresivas del ser humano. Cada año se pierden o modifican cerca de seis millones de hectáreas, lo cual supone pérdidas irreparables en la diversidad biológica. La organización ecologista Greenpeace asegura que el 80% ya se ha destruido o alterado y que el 20% restante está en peligro. Por su parte, los árboles singulares, algunos con más de mil años de edad o del tamaño de un rascacielos, tampoco disfrutan de una mejor situación.
España, con 14,4 millones de hectáreas de bosques, es el cuarto país europeo en cuanto a recursos forestales, por detrás de Suecia, Finlandia y Francia. La superficie boscosa española cumple un papel de gran importancia en la protección contra la erosión del suelo y la desertificación, además de contribuir a la regulación del ciclo hidrológico.Las actividades previstas para la celebración del Año Internacional En ellas se invitan a los ciudadanos a colaborar de distintas formas con la conservación y recuperación de las áreas boscosas.
¿Cómo podemos nosotros contribuir en el Año Internacional de los Bosques?
Los consumidores pueden contribuir a recuperar la masa boscosa del planeta de diversas maneras. La más activa es plantar un árbol con sus propias manos.
Reduce, Reutiliza y Recicla el papel. Para ayudar a preservar los bosques es muy importante el reciclado de papel. Reciclar el papel usado es una excelente forma de ahorrar madera. Evita la compra de productos de papel desechable que utilizas habitualmente como servilletas y pañuelos y sustitúyelos a ser posible por los de tela. Reutiliza el papel para varios usos antes de llevarlo al contenedor azul para su reciclaje. Utilizando el papel por las dos caras, o cuando te den un regalo, desenvuélvelo con cuidado y aprovecha el papel de envolver para otras ocasiones. De esta forma evitas utilizar más papel, que el necesario. Una vez que ha terminado su vida útil, hay que acordarse de llevarlo al contenedor azul, para su tratamiento y transformación en nuevo papel y de esta forma se eviten la tala de más árboles. Las ventajas de reciclar papel son obvias: se talan menos árboles y se ahorra energía. En efecto, para fabricar unas toneladas de papel a partir de celulosa virgen se necesitan 2.400 kilos de madera, 200.000 litros de agua y del orden de 7.000 Kw/h de energía; para obtener la misma cantidad con papel usado recuperado se necesita papel viejo, 100 veces menos cantidad de agua (2.000 litros) y una tercera parte de energía (2.500 Kw/h).
CUESTIONES:
1.- ¿Cuántas hectáreas de bosque se destruyen al año?
2.- ¿Con qué problema medioambiental se relaciona la desaparición de los bosques?
3.- ¿Cuáles son las principales causas de la deforestación?
4.- ¿Por qué afecta la deforestación a la biodiversidad y a las poblaciones indígenas?
5.- Comenta algunas acciones que puedas realizar para contribuir al cuidado de los bosques.